Hoy me disponía a escribir sobre lo mal que está la industria musical en España, que algo habrá que hacer para que dejen de despedir gente cada semana… cuando leo en Los40.com: Vanessa Hudgens, novedad discográfica de la semana.
Este es el disco que EMI saca a la venta esta semana. Se trata del segundo trabajo de Vanessa Hudgens, la protagonista de High School Musical. Ídolo de adolescentes y novia del guaperas hollywoodiense del momento: Zac Efron.
Con estas premisas, uno pensará: se van a forrar, seguro. Y sí, eso sería más o menos lo normal, de no ser por el “pequeño” detalle de que EMI Music Spain lanza el CD… NUEVE MESES DESPUÉS DE SU SALIDA EN EEUU!!!
Jajajajaja… Me ha entrado un ataque de risa al imaginarme a un hipotético jefe de producto que espera cándido en su escritorio que los fans españoles del fenómeno HSM no lo tengan ya y se lo hayan pasado todos por el Messenger o el Megaupload, lo hayan comprado en Amazon cuando salió el verano pasado, o se lo hayan encargado a un primo que se iba a las rebajas de Nueva York…

Visto el panorama, no sé si suena demasiado pedante pronosticar que, a este paso, quedarán en pie únicamente los departamentos de Internet & Digital -que hasta hace meses en alguna multi eran casi inexistentes- y casi la totalidad del resto de los currantes dse irán al paro sin remedio. Es muy triste, pero cierto.
Y cierto también es que todo esto no sería tan drástico si los jefazos de según qué compañías hicieran algo al respecto e investigaran más a fondo las oportunidades que les brinda la pantalla de su ordenador -para los despistados, donde tu assistant pega los postit con las llamadas- , y menos la lista Promusicae con cara de susto.
En algunos países están fichando veinteañeros expertos en Internet y redes sociales para dirigir empresas musicales (conocidas en el siglo XX como discográficas). Los directivos inteligentes, les fichan de segundo de a bordo, para que les solucionen la papeleta y llevarse ellos el mérito. Los no tan listos, esperan en su despacho a que el guiri al que reportan o una empresa de capital riesgo les llame con un jugoso finiquito en la mano.
El desenlace de este “culebrón”, en los próximos meses.
El debate está servido.
Ant


