
Para los escépticos que estos días me han dicho “hombre, las discográficas están en crisis, pero ya vendrán los buenos tiempos”: éste es el aspecto actual de la ex Virgin Megastore de Londres.
Sucia, chapada, abandonada a su suerte y con todas las papeletas de convertirse en un Zara o algo peor… Estuve en la puerta el sábado pasado, mirando con cara de espanto a través de la persiana, acordándome de que fue el primer sitio que pisé en la capital británica la primera vez que fui, con 17 añitos.

Reconozco que para ser un defensor a ultranza de lo digital, no debería importarme que la Virgin eche el cierre, que total para comprar estas cosas y muchas más en Internet ya están Amazon, Zavvi, HMV… pero, no sé, siempre fue un lugar al que volver.
Ant


