
Cuando pensé que nunca harían nada peor que No es programa para viejos, me equivoqué. Su sustituto en la parrilla, Generación D.F. (”después de Franco”, no es coña!!!) es la mayor mierda televisiva que he visto jamás.
Aquí unas cuantas razones para no verla, o para verla y quedarse flipando, una de dos:
1. Como es una serie “cool”, no se han gastado el dinero en grabarla en condiciones. Cámara semi-profesional (o semi-casera, según se mire) en todas las tomas, iluminación cutre hasta decir basta, peor sonido, planos absurdos… Si no te gusta, es que no eres moderno, claro.
2. Tiene más tópicos que Escenas de matrimonio. La única diferencia es que con
Escenas de matrimonio me reí una vez con la de Las Virtudes, aquí ni eso. El calzonazos, los gays, la treintañera histérica, el juerguista… Horror.
3. Un narrador con la voz de Bruce Willis (Ramón Langa) va comentando cada escena haciendo chascarrillos. Además habla de usted a los espectadores!! Es decir, a los supuestos jóvenes súper enrollados y ultra modernos nacidos en la democracia, NOS HABLA DE USTED!!! Muy hábil.
4. Ponen 2 rombos, para hacer la gracia (sin gracia, claro) cuando una rubia enseña las tetas (por cierto, gran actriz, sólo hace eso en todo el episodio).
5. Los personajes hablan a cámara en una
especie de confesionario adornado con juguetitos de los 80 en el que debe estar prohibido decir algo que no sean gilipolleces.
6. Hay actores tan pésimos como
Antonio Muñoz de Mesa (que es del 72 y Franco murió en el 75 que yo sepa) que te hacen cambiar de canal en menos de un segundo o cargarte una tele de plasma tirándole algún trasto de la rabia contenida.
7. Risas enlatadas. En España no sabemos ponerlas.
Así, de primeras, no se me ocurre nada más…
Si logro conciliar el sueño, a lo mejor mañana completo la lista.
Ant